La mayor parte del mobiliario de la cocina está fabricado en acero inoxidable, un material ideal por sus numerosas propiedades que le confieren la estética y durabilidad deseada por los profesionales del sector. Los detalles que marcan la calidad del mobiliario en acero inoxidable son el material utilizado en su fabricación y sus acabados.

El acero inoxidable es la aleación de hierro con un contenido de cromo y de carbono, necesario para asegurar una capa protectora superficial autoregenerable (capa pasiva), que proporcione la resistencia a la corrosión.  Este material es el más indicado para el mobiliario que albergan las cocinas profesionales. Obviamente, se pueden añadir muchos otros elementos como el níquel, el molibdeno o el titanio, por enumerar los más famosos. Cada uno de estos elementos aporta una propiedad particular al acero inoxidable y al final se obtiene un metal brillante o mate que servirá para la fabricación de elementos de preparación, de cocción, de distribución, las encimeras de muebles, los interiores de hornos e, incluso, cubiertos, ollas, etc.

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